Chowaha Póquer

Al igual que las mejores películas, los juegos más populares también cuentan con sus particulares ‘remakes’. El famoso “Texas Hold’em” por ejemplo ha inspirado la modalidad de póquer ‘Chowaha’, en la que encontramos numerosas equivalencias como las ‘ciegas’ (grandes y pequeñas), el valor de las cartas o el reparto de las mismas. Es un tipo de juego bastante entretenido si convencemos a muchas personas para sentarse en nuestro tapete (entre dos y diez jugadores, pero traiga más gente, por aquello de crear ambiente…). Al igual que el “Texas Hold’em”, hay dos tipos de apuestas y se conocen como ciegas, por no conocer el jugador el valor de las cartas de las que dispone. Encontramos ciegas pequeñas (‘small blind’) y ciegas grandes (‘big blind’). Entrando en materia, la partida se divide en cuatro grandes rondas. La primera se inicia con el pre-Flop, cuando a cada jugador se le reparten dos cartas que no puede ver. A ello le sigue una primera fase de apuestas. La ciega pequeña la debe realizar el jugador sentado a la izquierda del ‘crupier’ y equivaldrá a la mitad de la apuesta mínima permitida en la mesa. El jugador que quede a la izquierda del primer apostante se encargará de la ciega grande, consistente en la apuesta mínima de la mesa. Que nadie se alarme, pues el repartidor se va desplazando en el mismo sentido que las agujas de un reloj y en consecuencia también los apostantes (de ahí la gracia de contar con mucho personal y aprender a sentarse estratégicamente, no es muy ético pero sí rentable). La segunda ronda se inicia con el Flop, fase en la que el repartidor distribuirá tres hileras sucesivas de tres cartas boca arriba, que pasarán a ser los tres ‘flops’ o ‘fracasos’ (en la versión original solamente había uno). Sin mediar apuesta alguna intermedia, el repartidor vuelve a distribuir en esta ocasión dos cartas más a cada jugador (se les suele llamar ‘Turn’). Acto seguido, una tercera ronda de apuestas (pronto llegará lo divertido). En la última fase de reparto conocida como ‘River’, el repartidor distribuye una única carta, tras lo cual cada jugador contará con dos cartas boca abajo y doce reveladas. La postrera tanda de apuestas no admite titubeos: si aprecia que sus cartas boca arriba son bastante mediocres no espere un milagro en las secretas (apueste a la baja y dé gracias por no perder más dinero). Por último, en la fase de ‘confrontación’, cada jugador deberá formar una mano con cinco cartas, dos de las cuales serán obligatoriamente las que han permanecido boca abajo. En la versión más habitual (división alta-baja) el jugador con la mano más alta se reparte el premio con el que tenga la más baja.