
Supongo que muchos recordarán el clásico juego de lógica británico ‘Tic Tac Toe’ (el castizo ‘Tres en raya’), en el cual debemos formar una hilera de tres fichas antes que nuestro adversario. Algún aficionado a las fichitas debió pensar que este formato casaría bien con el póquer e ideó una variante del juego para el tapete (nominalmente se limitó a añadir la palabra ‘póquer’ a continuación de ‘Tic Tac Toe’). Es un juego sencillo y entretenido que todavía no goza de gran repercusión en los campeonatos mundiales y los grandes casinos, aunque que cuenta con una gran legión de adeptos. Conocido también como ‘Criss Cross’, el Tic Tac Toe sí que ha calado en muchas plataformas de juegos online. El mecanismo es el que sigue: se reparten dos cartas secretas a cada jugador y nueve más quedan en el centro de la mesa también boca abajo. Aquí es donde entra el formato del ‘Tres en raya’. Estas nueve cartas comunes formarán una cuadrícula de tres filas y otras tantas columnas. Las cartas se revelan en paralelo a las apuestas. Para evitar discusiones, el volteo de las cartas comunes sigue el siguiente patrón (preste especial atención porque es un tanto confuso): la primera fila corresponde de izquierda a derecha con las cartas número 8, 1 y 5; la segunda fila está formada por las cartas número 4, 9 (que no se reparte y queda como neutral) y 2; la tercera y última fila corresponde a las cartas número 7, 3 y 6. Esta numeración marca el orden de volteo de las cartas. En cualquier caso, existen muchas variantes del juego. Quienes no tengan nada mejor que hacer y quieran alargar la partida pueden revelar las cartas de una en una tras cada apuesta. Los más pragmáticos voltean en grupos de cuatro cartas consecutivas y una novena en solitario. Reveladas todas las cartas se produce el enfrentamiento. Previamente, cada jugador ha ido recibiendo sus cuatro cartas alrededor de la cuadrícula, permaneciendo la última carta revelada (la novena) en el centro. Ganará la mano que haya conseguido una hilera de tres cartas en la cuadrícula y que sumadas a las dos que permanecen en su mano superen el valor de la mano del adversario. Si no se ha conseguido ninguna fila se compite exclusivamente con las cartas en la mano.